Mostrando entradas con la etiqueta consulta médica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta consulta médica. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de agosto de 2014

UNA DE REALISMO SOCIAL

Sala de espera de un consultorio médico. La situación es ésta:
-Unos pacientes (pongamos diez) esperan con resignación que el/la médico de turno les llame. Llevan un retraso de hora y media y la paciencia (la que viene de paciente) empieza a agotarse.
-Suena de vez en cuando algún móvil, concienzudamente atendido por la/el usuario/a correspondiente, a viva voz; tal pareciera que el cacharro electrónico no tuviese la suficiente energía y usase sólo la potencia del usuario/a para llevar sus mensajes al otro extremo del no-hilo. Consecuentemente, todo el mundo allí presente se entera de la vida y milagros del usuario/a telefónico/a: comida por hacer, niño por cambiar de pañal, cuñado por increpar, trabajo por realizar... etc. etc.
-En el escaso silencio entre queja y queja por lo mal que está la sanidad pública, alguien hace un comentario acerca de los políticos: increpa, despotrica, destripa, maldice y se caga en todo lo barrido.
-En el extremo opuesto al habitual del comentario agudo, sentado y abanicándose con algo que parece un volante médico o el informe de algún análisis, un señor de avanzada edad contesta al anterior con airado verbo, acentuando sus aseveraciones con gestos amenazantes o, al menos, enérgicos.
-La contestación no se hace esperar y se suman a la "tertulia" otros asistentes que, milagrosamente, han despertado de su letargo.
-En pocos segundos, el aire se llena de insultos a la clase política, a la política en general, al euro, al alcalde actual y al anterior, a los equipos de gobiernos presentes, pasados y futuros, al Eurogrupo, a todos los chorizos (que son muchos)...
-Llega el momento de generalizar y todo se resume en un "yo no soy de ningún partido, pero todos son iguales de ladrones... ¡y qué decir de los bancos!!
-Los más osados  proponen soluciones para acabar con el estado actual de cosas (aunque no con el Estado actual): la guillotina es el remedio más socorrido, pero no se descartan ni la horca ni el fusilamiento al amanecer.
-Ha pasado una buena media hora y la puerta de la consulta se abre, tímida. Las miradas se dirigen a la joven que asoma, y todo el mundo se pregunta qué cojones tendrá para haber estado en la consulta tanto tiempo.
-En fin, se le perdona la vida (a la joven, me refiero) y pasa el señor de airado verbo, no sin antes maldecir un par de veces.
-Por un momento, vuelve la calma. Una falsa calma. Alguien comenta que el señor anterior dice lo que dice porque tiene mucho que esconder.... y hace un guiño cómplice que puede significar mucho o nada, vaya usted a saber.
Todavía me queda una hora, por lo menos, para contarle al médico mis miserias. Un niño aparece llorando a pleno pulmón, seguido por la madre, embarazada, gritando más que el susodicho infante. El padre consulta el móvil con gesto ausente; le da igual lo que hagan el niño, la madre y la madre que parió a la madre.