Acabo de leer una antología de poesía breve en inglés publicada por La Isla de Sistolá y traducida por Hilario Barrero bajo el título de Lengua de Madera.
Voy a traer aquí tres poemas, tres, de este libro (espero que no les importe a los editores ni al traductor).
La poesía es más necesaria que nunca (ya lo he dicho antes) y estos poemas lo demuestran. Con una clarividencia pasmosa, muestran que lo verdadero, no sólo es necesario, sino revelador.
Quien tenga oídos para oir, que oiga; quien tenga ojos para ver, que vea. Los que quieran ser sordos y ciegos, que sigan en su sordera y en su ceguera ¡allá ellos! Lo malo, lo fatal, es que, en gran parte, dependemos de gente que no quiere oir, que no quiere ver.
Los poemas:
LA PRUEBA DEL PAREDÓN
Cuando ellos dicen: "¡Al paredón!"
y el pelotón gira a la derecha,
¿con quién te quedas? ¿Con el pelotón
o con el hombre contra el paredón?
En cualquier caso
te hallas de pie contra el paredón.
Louis Simpson
TEMOR
El temor pasa de hombre a hombre
sin saberlo,
como una hoja pasa su temblor
a otra.
De repente todo el árbol tiembla
y no hay ni rastro de viento.
Charles Simic
EL JEFE CONTRATA
Quiero un hombre que no tenga nada que ganar.
Quiero que su rostro diga: no tengo nada más que
perder.
Quiero ver sus manos;
que no le importarán las horas,
que permenacerá en su puesto, que el salario nunca será
justo.
Charles Simic