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sábado, 11 de agosto de 2012

ALGO DE POESÍA PARA VER, PARA OIR, PARA COMPRENDER

Acabo de leer una antología de poesía breve en inglés publicada por La Isla de Sistolá y traducida por Hilario Barrero bajo el título de Lengua de Madera.
Voy a traer aquí tres poemas, tres, de este libro (espero que no les importe a los editores ni al traductor).
La poesía es más necesaria que nunca (ya lo he dicho antes) y estos poemas lo demuestran. Con una clarividencia pasmosa, muestran que lo verdadero,  no sólo es necesario, sino revelador.
Quien tenga oídos para oir, que oiga; quien tenga ojos para ver, que vea. Los que quieran ser sordos y ciegos, que sigan en su sordera y en su ceguera ¡allá ellos! Lo malo, lo fatal, es que, en gran parte, dependemos de gente que no quiere oir, que no quiere ver.
Los poemas:

LA PRUEBA DEL PAREDÓN

Cuando ellos dicen: "¡Al paredón!"
y el pelotón gira a la derecha,

¿con quién te quedas? ¿Con el pelotón
o con el hombre contra el paredón?

En cualquier caso
te hallas de pie contra el paredón.

                                                     Louis Simpson

TEMOR

El temor pasa de hombre a hombre
sin saberlo,
como una hoja pasa su temblor
a otra.

De repente todo el árbol tiembla
y no hay ni rastro de viento.

                                           Charles Simic

EL JEFE CONTRATA

Quiero un hombre que no tenga nada que ganar.
Quiero que su rostro diga: no tengo nada más que
perder.
Quiero ver sus manos;
que no le importarán las horas,
que permenacerá en su puesto, que el salario nunca será
justo.

                                            Charles Simic