Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TV. Mostrar todas las entradas

jueves, 6 de septiembre de 2012

RONALDO Y LA TRISTEZA DE LAS ESFERAS (ESTUPEFACCIÓN Nº 22)

Ronaldo está triste... ¿qué le pasa a Ronaldo?  Pues mire, a mí, como si se opera.
Es lamentable cómo la industria televisiva de este país da importancia a ¿noticias? que no lo son, a cosas que (en el mejor de los casos) pertenecen a la subcategoría de "chismorreo de vecinos". ¡Qué cojones nos importa si fulano está triste o no, si ríe o si tiene diarrea! En cualquier caso... ¿es noticia de telediario de máxima audiencia? ¿Es noticia que requiera minutos y minutos de conjeturas de sesudos tertulianos o de locutores más o menos serios? ¿Que Ronaldo está triste? Yo también. Claro que él  lo está porque no gana los millones que su insaciabilidad necesita y yo lo estoy  porque soy un melancólico enfermizo al que todo le afecta de una manera casi neurasténica. Pero esto ¡a quién le importa!
Las esferas siguen con su música celeste mientras aquí, en este planeta llamado España, los astros del fútbol dejan una estela en los televisores y en las mentes de la población. Las esferas seguirán girando, incansables, en rutas elípticas por caminos jamás hollados por cosmonautas. Aquí, la tristeza del futbolista es como la tristeza de las esferas, pero sin poesía, sin glamour estratosférico. No seré quien diga lo que dijo la Fabra, pero, la verdad, lo pienso.

domingo, 10 de junio de 2012

EL TIEMPO, LA ENTREVISTA Y LA TELE (ESTUPEFACCIÓN Nº 3)

ESTUPEFACCIÓN Nº 3:

De todos los programas televisivos que recorren el ozono de la madre patria,  los telediarios son los menos imaginativos (que ya es decir). Naturalmente que se deben a la actualidad (a la que pretenden reflejar), pero esta actualidad se puede presentar de manera menos encorsetada, siguiendo unos esquemas menos rígidos. Eso suponiendo que lo que se muestre sea veraz e  imparcial, condiciones que, evidentemente, no siempre se dan. De todas las secciones de los telediarios, hay una (que ya ha creado una especie de subgénero) que siempre me deja estupefacto: la que pretende informar sobre el tiempo. No me refiero al/la meteorólogo/ga: me refiero a esas entrevistas que se hacen preguntando a la gente sobre el calor que hace, sobre el frío o sobre cualquier otro evento meteorológico que (supuestamente) sea noticiable (y cualquier subida o bajada de temperatura ¿lo es?). Así, cuando empieza el verano, se baten records de temperaturas (naturalmente altísimas) y cuando comienza el invierno hace más frío que nunca jamás... etc. Estos y otros extremos meteóricos son refrendados por personas anónimas (que responden entre atontadas y sorprendidas), preguntadas a pie de calle, que siempre contestan con evidencias o vulgarismos a las mismas preguntas tópicas e innecesarias. Verbigracia: "¿Cómo pasa ud. el calor?" "Pues aquí, con agua, cañitas y ventilador...¡ja, ja!" O: "Hace frío, eh?" "Sí; yo iba al mercado y he tenido que volver a por una bufanda; será que estamos en enero y hace una rasca..." Pues será. ¡Viva la imaginación, la información, la meteorología y el dios Eolo!