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domingo, 5 de marzo de 2017

16 RAZONES PARA SALIR CORRIENDO, POR DECIR ALGO

16 razones (solamente) para salir corriendo o para gritar!!!!! (Por decir algunas):
-Donald Trump y su pelo transgénico.
-Ese autobús naranja "de interés social".
-El eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke y sus declaraciones vomitivas.
-La diputada del PP Carmen Quintanilla y su sonrisa de cartón piedra, tan manchega ella (la diputada, digo).
-La familia Urdangarín, su pedigree real, sus cuentas reales, sus reales engaños, su desfachatez, su amnesia selectiva.
-Rato y su cara dura, sus tarjetas duras (y negras), su complejo de superioridad, su impunidad amillonada.
-Aznar, su bigote y su Fundación, sus pontificaciones por encima del bien y del mal, su creencia de ser deus ex machina.
-Las cláusulas suelo y los bancos malos, los buenos, los regulares.
-Los curas pederastas y su hedor a sotana manchada de semen.
-El bullyning, el mobbing, el stalking, el cyberstalking.
-Los consultorios televisivos de adivinación.
-El Gran Hermano, sus ociosos concursantes, sus concursantes zánganos, el tufo a subcultura disfrazada de basura pornográfica hecha con sentimientos artificiales y baratos.
-La prensa del corazón (¿por qué del corazón?). La prensa de los intestinos, del bajo vientre, de las hemorroides.
-Los especuladores de Bolsa (la Bolsa, en sí). Los gurús que manejan los hilos invisibles de la riqueza y de la pobreza (de los otros, siempre).
-El reggaetón. ¡pufff!!
-Donald Trump, su omnímodo poder, su Melania transgénica. Las mujeres florero.

Repito: por decir algo.





miércoles, 25 de enero de 2017

UN SINACO EN LA CASA BLANCA O ¡VIVA EL POPULISMO!

Ese término llamado "populismo" y que ahora usan todos los partidos políticos para acusarse mutuamente, es cosa que nunca dejó de estar ahí; es más: todos, absolutamente todos los partidos han utilizado y utilizan el populismo. 
El populismo no tiene color político y los tiene todos: su espectro cromático va del azul intenso al rojo saturado, pasando por todos los matices intermedios. El populismo no es una opción política: populismo es oportunismo y por tanto crece como hongo parásito en cualquier tronco podrido. Populismo es decir a la gente lo que quiere escuchar en cada momento, sin tener que dar soluciones ni tener que aportar carga ideológica; es por eso que los mayores polulistas (de Perón a Hitler, de Margaret Thatcher a Theresa May hasta llegar a Trump) han crecido con una crisis (económica y/o social) de fondo, terreno más que abonado para culpar a "los otros" de todos los males y ofrecer panaceas milagrosas a costa de cualquier cosa, ya sea el medio ambiente, ya sean las minorías étnicas, ya sean las minorías sociales o intelectuales. El populismo, como una apisonadora, avanza alabando los oídos de la gente, susurrando cantos de sirena que, cual plegaria mariana, llamarán al milagro que sanee la economía y ponga en su sitio a corruptos y antipatriotas (por cierto, se me ponen los pelos como escarpias siempre que escucho el término "patriota").
Los populistas (y repito que todos los partidos lo son en mayor o menos medida) tienden una mano oculta a un fascismo difuso o confuso (ya sé que este término es usado demasiado a la ligera por, también, todos los partidos para acusarse mutuamente) mientras reniegan de ellos mismos maldiciendo a los otros populistas, ignorando que también ellos lo son.
Ahora tenemos al mayor de todos los populistas en la presidencia de EEUU; populista de libro; populista sin afanes políticos (¿para qué sirve la política, sino es para exponer y defender ideas... y ¿qué es eso de las ideas?), pero con mogollón de intereses económicos, exceso de despotismo y abuso malas maneras. Una joyita, muy brillante, eso sí; dorada, como las cortinas recién estrenadas en la Casa Blanca. Oro por todas partes: en las puertas, en las cortinas, en los grifos, en los bidés, en los tenedores, en el champán. 
No sé si en adelante la Casa, pasará de Blanca a Dorada, como residencia de un Midas estúpido, un verdadero sinaco(*) a punto de apretar el botón rojo por placer de ver fuegos artificiales, que siempre quedan bonitos y gustan mucho al populacho. Perdón: al pueblo.

(*) Sinaco es un término manchego que encierra muchos matices que van de la estupidez al bacinismo. Una posible definición : persona simple, a la que falta de un hervor, sin fuste ni gracia.

lunes, 23 de enero de 2017

HOMBRE RICO, HOMBRE POBRE

El dinero no da la felicidad; eso decimos quienes no lo tenemos (el dinero). Claro, el dinero no da la felicidad y es más rico quien menos necesita. Muy cierto.  Entonces... ¿por qué nos empeñamos sistemáticamente es acumular más y más cosas; por qué nos empeñamos el jugar a la lotería, con una esperanza lejana, pero esperanza al fin y al cabo; por qué soñamos con una cuenta en el banco, de seis cifras al menos?
La inmensa mayoría nunca conseguiremos vivir por encima de ciertas posibilidades y seguiremos viendo a los millonarios como pobres seres infelices podridos de dinero (de alguna manera nos tenemos que conformar; amén de lo que ya dijo el poeta: "...y llegados, son iguales/ los que viven por sus manos/ y los ricos"), mientras nosotros nos elevamos espiritualmente, aunque seamos pobres... bueno, pobres según con quienes nos comparemos, claro; pobres de solemnidad si nos comparamos con esos españoles que acumulan lo que el 30% de la población  más pobre de toda la nación. Por poner un ejemplo cercano. 
Así las cosas, la diferencia entre pobres y ricos se acrecienta cada año más y más, mientras, por otro lado, se multiplican los nuevos millonarios que crecen como hongos parásitos a la sombra del árbol frondoso de parias, obreros mal pagados y todo un ejército de personas que ansían un trabajo que les permita llegar malamente a final de mes, aunque tengan que renunciar a los más elementales derechos laborales y a la más elemental dignidad. Pero dignidad y pobreza son términos que encajan mal, aunque no sean, ni mucho menos, contradictorios. Ejemplos hay mil, pues una persona digna es la más alta categoría de persona y, aunque escasas, haberlas, hailas. Mientras, el Sistema (esa cosa abstracta que no se sabe muy bien dónde está ni qué cosa es) se esfuerza en estrujar el limón de la indignidad para engrasar con su jugo la  maquinaria que permite fabricar la charcutería con que alimentar los estómagos de los otros.
Pero no hay que preocuparse; los pobres ricos son eso: pobres al fin (de espíritu). Y los ricos pobres son eso: pobres sólo en dinero. 
Sabemos que el dinero es cosa importante sólo para quien no lo tiene; el que lo tiene bastante tiene con administrarlo y sufrir en silencio su abundancia.
El dinero, insisto, no da la felicidad. Pero da la presidencia de los EEUU, por ejemplo... Peccata minuta ¡Pobre Trump, pobre Melania; tan cariátide la una; tan oxigenado el otro!

sábado, 19 de noviembre de 2016

ALIEN, LA ENTREGA DEFINITIVA

Hay muchas formas sutiles de fascismo. No hace falta saludar brazo el alto, a la romana, ni lucir bigote mosca ridículo a lo Hitler, ni calzar negras botas con el lustre del paso del ganso. No hace falta parafernalia militar, ni discursos por altavoces, ni desfiles ordenados, ni invasiones de Polonia, ni quema de bibliotecas. El fascismo actual es más sutil, se ha adecuado a los tiempos como el monstruo Alien se adaptaba a todos ambientes para sobrevivir: si éste era ácido, se volvía ácido; si era alcalino, hacía lo propio... y así sucesivamente... y seguía vivo siempre, indestructible en su maldad.
Hay ahora muchos Aliens, monstruos perfectos que mudan la piel según convenga y que no tienen necesariamente la apariencia que diseñó H. R. Giger, pero que están siempre a la zaga, esperando entre las sombras para devorar lo que se ponga a tiro... para sobrevivir por encima de los demás, a su costa, sorbiendo lo que pueda alimentarlos y así crecer, como parásitos indefinidos, como esos hongos que surgen en los troncos de los árboles.
Y con ellos, con los Aliens, pegado a ellos, el fascismo muta sus genes para seguir siendo lo mismo de siempre, eso sí: con otra apariencia más civilizada, más "políticamente correcta", más de Chanel.
Las actitudes del fascismo cambian, pero su esencia es la misma de siempre, supongo que el mal es algo implícito en el ser humano y aparece a la menor provocación , cuando rascamos mínimamente la piel.
No hace falta llegar al "Gran Fascio", hay miles de átomos fascistas que nos salpican a diario y que, juntos, van formando un monstruo que nos acabará devorando. La cosa no está solamente en la llegada de Trump y sus secuaces; la cosa no está solamente en las grandes formaciones capitalistas. Miremos la historia, repasemos las similitudes entre nuestro tiempo y los recientemente pasados. Nadie escarmienta en cabeza ajena; nadie aprende de errores ajenos ni (lo que es peor) de los propios. Somos estúpidos por naturaleza o tenemos la memoria reducida a una neurona famélica. Cerramos los ojos sistemáticamente por comodidad, por confianza tonta, porque "eso no me afecta", porque "eso no va conmigo". 
Hay quien dijo que el mayor logro del diablo fue hacernos creer que no existía, que era una  pura invención. Pues eso.

jueves, 21 de julio de 2016

EL SÉPTIMO SELLO

Muchas veces (últimamente más) creo estar a punto de ver con mis propios ojos un paisaje del Apocalipsis. Señales hay, si no en el cielo, sí en internet, en la sociedad misma, en los millones de mensajes que nacen y mueren con la rapidez con se marchitan las margaritas abandonadas en las cunetas.
A ver:
-La confusión política en nuestro país roza lo caótico, por no decir lo esperpéntico o lo peripatético (entiéndase este término como eufemismo de prostituta callejera). Cada uno arrima el ascua a una sardina esquelética, pura raspa, con la intención de darse un festín de salazones o espetos... lo demás es pura teoría y palabras más vanas que lentejas agusanadas.
-Aunque sea repetitivo, otro apunte sobre la corrupción: siempre que se escarbe lo suficiente aparecerán bajo las piedras las cucarachas negras con su carga de euros que, como escarabajos peloteros, harán su bola de estiércol que luego pondrán a salvo en cualquier paraíso fiscal, lejos del mundanal ruido de los impuestos y de la justicia.
-"Todos somos Messi" nos dice el millonario club catalán, incapaz de reconocer entre los suyos a los defraudadores y tratando de hacer partícipes a todos los ciudadanos de la chulería y desvergüenza de un jugador que, por  muy bueno que sea, sólo da patadas a un balón y (eso sí) evade todo lo que puede, porque no sabe ya dónde esconder tanto millón. 
-En Turquía se abre la veda para la caza del disidente como hace mucho no se hacía. Las cárceles se llenan con miles de sospechosos y la pena de muerte se otea en lontananza para hacer escabechina a la turca. 
-Los fanáticos religiosos ponen bombas, atropellan a gente y acuchillan de forma aleatoria e indiscriminada... todo en nombre de un dios vengativo que promete el paraíso a cambio de las vidas de los infieles, que, claro, son siempre los otros.
-Los casquetes polares se derriten como helados de nata en verano; las temperaturas suben en todo el planeta; la meteorología enloquece; los ciclos se revolucionan... y aún hay quien lo niega, subidos en sus yates blancos, mientras arrojan los desperdicios de sus banquetes al océano.
-Donald Trump es elegido candidato para presidente de los EEUU... ¿tengo que hacer algún comentario al respecto?
Mientras, la senadora Rita y el honorable Pujol siguen por ahí, tan ricamente...
Creo que el séptimo sello está a punto de abrirse, si no es que está abierto ya ¡Sálvese quien pueda!